domingo, 9 de noviembre de 2014

"Si te vas me quedo en esta calle sin salida"

Me dan miedo los monstruos bajo la cama, los muertos en el armario y los ladrones tras las puertas. Pero más aún, temo perderte para siempre.

No quiero nada sin ti. 

Sin atisbar tus ojos lúcidos y tu risa nerviosa. Sin tus manos grandes, tu delirante cabeza llena de locuras y el soportable desparpajo que tanto adoro en ti. Y sin yo, contigo, sin nosotros.
Tiemblan mis manos en el cristal... Te miro pensando que ahora eres tú quien se va... "Desde tu marcha he descubierto que la soledad es una caprichosa amante"... Lo soy, pero tú fuiste siempre el motivo. La única razón por la que me pasaba horas discutiendo hasta que caíamos rendidos. Por la que me agarraba a tu mano y te pedía que condujeras más despacio y mirases adelante. Y sin duda eras tú la raíz de todos los ataques de celos que me habitaban. Tú, mi capricho.

Te vas, y me dejas sin tenerte, queriéndote y añorándote. 

Cuando te vayas, deja la ventana abierta, para que entre el sol por la mañana. Dame un beso en la frente mientras siga dormida, escríbeme una carta de despedida para llorar tu ausencia sin sentirla. Y vuelve todas las noches a pintar mis sueños con tus canciones y tus globos.

Llévame contigo y mátame ahí, a mí, esperando a que vuelvas. 
Mar Fresno 

jueves, 23 de octubre de 2014

Con tenerte a ti, lo tenía todo

Ojalá algún día
encuentre entre tus labios
el valor necesario
para volver a besarlos.

Ojalá algún día
valga lo suficiente
para merecerte.

Y mereciéndote me perdones 
por haberme callado
todas las veces que no susurré 
que te quería
conmigo
siempre.
Mar Fresno 

sábado, 20 de septiembre de 2014

Cómo un astronauta invadió Marte

Ella adoraba el olor a tierra mojada, y llovía, y no se mojaba, y le encantaba. Él se reía y ella le miraba mientras su corazón perdía impulso para palpitar, lo perdía todo por él, hasta la cabeza. Y llovía, o había llovido, o iba a llover o... ¿Y si llovía, pero el mundo estaba al revés? 

El mundo estaba al revés, pero no llovía, había llovido. Eso lo sabía él, pero disfrutaba sabiendo que ella estaría aturdida si no estuviese sujeta a él. Que él no sentiría nada si no hubiese encontrado su corazón perdido.

Ella nunca soportó a Cupido, un dios sin puntería, qué irónico. Siempre decía que tenía más de Marte que de Venus, los genes, supongo. Ella tenía más de Marte también, pero del planeta, ese que resalta entre las estrellas. Vaya tontería, pensaba, destaca por su color, por su pasión. Un planeta con sentimientos... con marcianos. Y no hablemos de los astronautas enamorados... A pesar de eso, míralo, no tiene clavada ninguna bandera.
Pero eso no tenía que ver con Cupido, nada daba una explicación a la flecha que atravesó su pecho al ver los ojos verdes del enamorado, esta vez apuntó su madre, seguro. 

Se acercó, como si anduviera sobre la luna, dispuesto a perder el equilibrio por ella.
Y reía, y reían. 
Cuanto más se cerraba la noche, más se acercaba a sus labios. 
Y cuando se asomó tímidamente la luna, él, celoso, le robó un beso y ella le robó el corazón que tanto buscaba.

Y le preguntó por dónde se iba a Marte.
Y ella le preguntó si era astronauta.

Mar Fresno 

lunes, 4 de agosto de 2014

Mis sueños y tú

Calló el sol y salió la noche oscura a cantarle una nana al destino. Era una noche tímida, que pensaba dos veces antes de empezar a cantar. Comenzó a escucharse una melodía al son del roce de la piel, con cada caricia sonaba una nota cada vez más aguda.

Con la punta de los dedos se encontraron dos almas y una brisa musitaba mientras cerraban los ojos. Pasaron las horas entre los segundos del reloj y ahí se conocieron. Bajo influencia de la luna, nuestra protagonista estrellada decidió que los pensamientos estorbaban. Entonces surgió, de la mano del sino, el beso que abrazaba el remo del azar, haciendo desaparecer la casualidad para que ellos la trazaran con sus sueños. 

Entre tantos besos nacieron sonrisas.
Y entre tantas sonrisas resonaron ecos de felicidad. 
Y desde que la luna fue testigo de ese escenario, sale todas las noches a recordarle a la amada que, allá donde ella vaya, le acompañaría el susurro de esa noche como esperanza de que jamás llegue a su fin.
Mar Fresno 

martes, 29 de julio de 2014

"Mi corazón ya va mejor, solo me duele cuando late"

Golpeo los muros con los puños cerrados y grito angustia.
Lo hice todo bien, sereno y tú inolvidable. Sabías que podías atraparme como a una tonta hasta convertirme en una. Borrar mis principios y dibujarlos a tu antojo, dejarme sin palabras y abandonarme sin voz.
Me empujaste a la madriguera y desperté en un mundo nuevo donde, sin adaptarme, seguí rumbo a mi destino, sin olvidarme del camino recorrido.
Tú no te llevas nada de mí y yo de ti me llevo todo. Yo contigo fui feliz y tú tan solo unos instantes, los minutos que callábamos, los momentos vacíos.
Disfruté contigo como con nadie y de nadie más. Nunca sentirás mariposas en tu estómago, en la vida verás entretelas, jamás velarás sueños ni volarás al son de los besos. Soñarás sentir lo que sentí yo por ti. Hay cosas que no dan los besos y sin amor son todos iguales. Maldecirás nuestro tiempo cuando lo descubras.
Ni aversión ni amor.
¿Qué? ¿Quién?
"Aunque este sea el último dolor que ella me causa,
Y estos sean los últimos versos que yo le escribo." 
Mar Fresno 

jueves, 3 de julio de 2014

"Sueño con el susurro"

Te dibujo una sonrisa con los dedos y, como magia, sonríes.
A veces nada tiene sentido. Algunas veces amas, porque solo necesitas eso, nada más: volar sin miedo a caer, amar. 
Mirar unos ojos verdes que brillan como las farolas de aquella noche en la que decidí ser para hacerle sonreír. Para hacerle sonreír siempre. Esas farolas que nos resguardaban del frío y nos acompañarían en nuestras aventuras. Esas que miro traspasando su piel, hasta sus entrañas, de donde no pienso salir nunca. Esas que me ven a mí, a mí y a nadie más.
Los besos que no me das se acumulan, te esperan impacientes porque saben de tu defectuosa puntualidad.
Y de lo que viva doy todo lo que no sea contigo, lo doy todo por morir a tu lado. Acurrucada en tu costado, bajo tu brazo, jóvenes y soñadores. Dejemos este mundo tan rápido y tan vacío y vivamos entre colores y olores. Perdámonos juntos bajo la lentitud de nuestros sueños.
Mar Fresno

martes, 17 de junio de 2014

Lo prometo

Me dice que me acerque a su lado y le dé un abrazo, me arrimo apoyando la cabeza sobre el pecho que le falta y acariciando los pliegues de su piel. Huele a ella, a nosotras. A esa mezcla de esperanza, espera y demencia que tenemos atrapada bajo el pellejo.
Me aparta y suspira que me echa de menos, que me quiere. Entonces le doy un beso, de esos que se quedan dibujados en la mejilla y no desaparecen nunca.
Me mira abriendo mucho los ojos, abre la boca en forma de secreto y susurra algo que solo yo sé qué significa. Lo entiendo y le regalo una sonrisa y una mirada que hace rebotar en su cabeza que nunca pisaría una hormiga.
Ríe la risa que más añoro y me pide que vaya con ella, que me quede a su lado, que coja el siguiente avión y llame a su puerta. Yo le cojo de la mano y le digo que llegaré, que me espere, que no se vaya aún.
Entonces tomo mi decisión, no voy a ser arquitecta, ni abogada, ni militar: voy a ser cada día más buena para ser cada día más guapa. Pero por encima de todo, jamás dejaré de ser Cándida.

Mar Fresno

lunes, 2 de junio de 2014

Viviremos ahí juntos.

De tu eco vivo, y muero en tu olvido. No existe el odio, no sueño contigo.
Viviremos ahí juntos, donde nunca nos conocimos. Allá donde nunca temí y te quitaste la vida por no verme sufrir. Ese sitio donde todo ocurrió como debió, sin miedos ni trasquiles.
Apenas nos veremos en ese río de sudor, donde entre gemidos encontraré el amor que perdí. Aquel que se encuentra bajo zarzas y espinas.
Jamás, ni sumando las veces que dije tu nombre, ahora impasible, lograré hallarte entre el suelo y mi talón. Bajo la niebla que cubre tu rostro, ahora desnudo. Sobre todo, no esperes que cave en tu búsqueda.
Ahí viviremos juntos, bajo ninguna sospecha, bajo ningún recuerdo. En ese lugar donde no tenga que olerte, ni escucharte, ni tocarte.
Juntos ahí viviremos, separados por mil mares. Quebrantaremos todas las normas hasta encontrarnos a dos centímetros, separados por una pared de sueños, encantos y risas. Pared que explotará en cuanto lleguemos a ella, obligándonos a enseñar el envés a las espaldas.
Al fin correremos sin fárragos, en un mundo plano sin fin.

Mar Fresno

jueves, 15 de mayo de 2014

Ahogada en sus ojos

Recuerda aquel día que saltó a sus brazos al verle salir del vagón y le besó como si no hubiese nadie más a quien amar. Añora el momento cuando, sin esperarlo, le tomó en sus brazos y le robó los labios. Rememora sonrisas risueñas al escucharle susurrar que por ella se dejaría matar.

Evoca lágrimas y llantos cuando se despidió de él y mucho después también. Trae a su memoria todas las veces que maldijo el día que le conoció. Hace presente su ira visceral gritando con saña que no quería volver a verle nunca más. 

Y se acuerda de haberlo negado cien veces antes de devolverle las llaves de su dañado corazón.

Entonces, aparta la vista de sus ojos y mira sus labios sin poder resistir el impulso de besarlos con deseo de ardor. Sin ser hedonistas, solo prudentes de la emoción. 

Sepultureros del recuerdo, amantes del presente, aventureros del porvenir.

Mar Fresno 

viernes, 2 de mayo de 2014

Evadiendo la realidad

Sueño mientras bailo y sueño que vivo.
Siento el viento rozar mi cara, mi caballo galopa rápido, venciendo al tiempo. Me siguen los pájaros alrededor, cantan mi huida. Dejo que el aire acaricie mi pelo mientras cierro los ojos. Escapo deprisa.
Freno y caigo a la hierba con los pies desnudos. Corro veloz, sin control ni sentido, hasta llegar al acantilado. Miro al horizonte y acelero sin pensar.
Salto. Vuelo. Abro los brazos y abrazo las nubes.
Desciendo y junto las manos bajo mi cabeza. Me mojo, y vuelvo a volar, con más control. Salgo a respirar formando un abanico de colores con mi cabellera.
Y sonrío, para mí.

Mar Fresno

domingo, 27 de abril de 2014

Querida Mar:

Hoy, como cada día, te escribo para recordar que el tiempo sigue pasando a mí alrededor. 
¿Sabes? Sigo siendo incapaz de percatarme del minúsculo movimiento de las manecillas de mi roído y desgastado reloj. Para mi asombro todo sigue adelante, dejando incorruptible tu recuerdo, el cual, entre hojas marchitas y vasos vacíos revivo cada atardecer de este Octubre que se me antoja eterno, envuelto en su lúgubre promesa de un mañana mejor, que nunca llega y me deja velándote cada anochecer, rodeado de las frías sombras de aquellos que no conocen la desdicha de perderte. 
Te escribo desde el café de la avenida 31, aquel en el que tantas tardes pasábamos entre risas y llantos, aquí parece que nada haya cambiado desde tu marcha; el aroma a café recién molido sigue envolviendo cada pequeño detalle, no me sorprende comprobar cómo la gente pasa cada día sin fijarse en esa silla vacía al fondo de la sala, delante de mí, en la que cada día busco tu risa para aliviar el estrés que me provoca tu ausencia. 

Desde tu marcha he descubierto que la soledad es una caprichosa amante, tan pronto me parece un gran desierto de cemento como se convierte en un pájaro capaz de hacer volar mi mente más allá de los limites de estas cuatro paredes que me atan a la realidad de la rutina. He aprendido que el silencio quema cada sueño, que la música alivia y que, a medida que escribo, me voy sintiendo más vacío. Mi alma se va quedando, letra a letra, en cada frase, estoy convencido de que es por la sencilla razón de que desea irse contigo a recorrer el mundo.

Cada día miro tus fotos y, mientras disfruto de un capuchino caliente, trazo cada una de tus sonrisas con la yema de mis dedos, descubriendo un matiz diferente. Tal vez sea culpa del café pero dedico ese tiempo a recordar cómo era tu sonrisa después de cada beso…

El chico de los Globos


Querido desconocido:

Te escribo desde lo más alto de mi mente, me deslizo entre los garabatos y me tiembla la mano al escribir. Nunca quise que te fueras. 
Aquí dentro los relojes lloran al ver pasar el tiempo, al ver que nadie lo para. Se derriten, como en nuestro cuadro favorito de Dalí. Cuando estabas tú, se detenían en cada beso y en cada palabra. Quieren que vuelvas a llenar mi mente y vaciarla, como hacías siempre. 

He cambiado desde que te fuiste, te quería llevar conmigo, pero no caben tus recuerdos y me he adaptado a ti. Visto tus camisas y escucho esas canciones que tanto te gustaban. Te pierdo cada vez que te pienso, por eso dejé de hacerlo.
Estás en cada palabra que escribo y en cada una de mis miradas. Te busco entre mis sueños con desespero, echando atrás cada objeto que pueda estar escondiéndote. Te busco pero solo me encuentro a mí, convertida en ti. No hago más que soñar.

Cuando te marchaste descubrí la maldad de la oscuridad. Antes la compartíamos y la cubríamos de luz, ahora se sujeta a mí y me obliga a llorar tu ausencia. Las tinieblas me abrazan susurrando tu nombre, te necesito.
Ojalá vuelvas a hacerme sonreír, deseo oír tu voz una vez más, una última vez. Pero que no termine nunca. Ven conmigo, aquí, donde el tiempo es eterno. Respira mi aire, camina mis suelos, recorramos juntos el mundo entero. Desde la silla del fondo de la sala hasta lo más hondo de nuestras almas.
Te espero detrás de nuestro primer beso. Date prisa.

Mar 

miércoles, 23 de abril de 2014

Si crees, crearás

Estas palabras aquí escritas no tienen ningún sentido hasta ahora. No se oye nada, pero dentro de ti esto suena tan alto que parecen timbres. Ahora las palabras viven y disfrutan, corren por tu mente. Están nerviosas, lee más despacio.
Este párrafo de letras y símbolos, eres tú quien le da vida y hace que fluya. Estaba esperándote impaciente y ahora mismo lo estás convirtiendo en algo, sus palabras cobran sentido gracias a ti. Se están relajando.

No somos como las palabras.
Somos y finalmente no somos.
Puedes estar con la persona más apasionante del mundo, alguien que ama y que inspira.
Y un instante después puede no ser nada.
Un cuerpo vacío, sin sentido, sin sueños, que solo causa dolor.
En un suspiro, sin más.
La muerte nos hace mortales, las palabras inmortales.
Y hasta que yo muera, sin duda habrá gente inmortal.
Doy vida con mis palabras y dejo que vivan aquí.
Mientras yo respire, leeré estos versos y seguirán vivos.
Las palabras viven cuando alguien les da vida, haciéndolas suyas.
Son capaces de dar a conocer, de dibujar en nuestra mente algo más elaborado que una imagen.
Son, junto a otras, parte de una obra de arte, una confesión de amor o un último suspiro.
Son todo lo que queramos ser, por eso nos convertimos en ellas.
Nos convertimos en palabras.
Y morimos con ellas.
Mar Fresno 

viernes, 11 de abril de 2014

"Te prometo ser siempre tuyo"

He resuelto mi problema, ese que no conseguía ignorar como hacía con los demás. Que por mucho que lo echaba no se iba. Te lo cuento porque confío en ti.

He logrado sacarte de mi cabeza, después de tantos intentos, has cogido las maletas y te has ido de ahí dentro. Ya no te echo de menos, nada, créeme. Ya no puedes llamarme cabezota, ni impaciente, ni demente, ya no te necesito. Porque por mucho que quiera, no puedo hacer que vuelvas. Eras lo único en la vida que no quería perder y te fuiste hace tiempo.

Ya no echo de menos cómo te mordías el labio cuando decía una tontería. Dejé de suspirar por no poder probar el veneno que tenían tus labios en los besos lentos. No extraño cómo disfrutabas cantando y no paso por tu casa todas las semanas. No necesito hablar de nosotros cuando hablo de ti. No hablo de ti.

No volveré a ver a ese chico que nunca se arrepentía de nada. A mi mejor amigo. Te he olvidado, aunque aún guardo mi promesa y aún lloro tu ausencia. No, ya no lloro, solo miento.

Como verás, me he levantado en mitad de la noche y te he extrañado muchísimo, no puedo vivir sin ti, te quiero.
Mar Fresno

domingo, 30 de marzo de 2014

Pase lo que pase

   "De lo poco de vida que me resta
diera con gusto los mejores años
por saber lo que a otros
de mí has hablado. 
    Y esta vida mortal y de la eterna
lo que me toque, si me toca algo,
por saber lo que a solas
de mí has pensado"
He pensado mucho en ti, lo suficiente para avergonzarme, seré sincera. Pienso en lo que pasó y lo que no, en lo poco que tengo sin ti. En todo lo que puede pensar una niña enamorada.
Pienso y a veces lloro, pero solo un poco. Pienso en ti al escuchar cantar a mi roquero favorito y pienso en nosotros cuando te veo en fotos. En nuestros paseos, nuestras risas, nuestras cervezas y nuestras noches. Alguna vez he vuelto a leer tus cartas para recordar y no sé cuándo empezaste a olvidarme. Pienso mucho, demasiado, pero es en ti al fin y al cabo.
Hablo de ti, mucho también. Creo que te guardo dentro y sales cuando te recuerdo, sin que pueda pararte. Hablo de ti a los que te conocen y te doy a conocer a los que no. Cuando empiezo a hablar de ti siempre miro al suelo, luego alzo la cabeza y al final siempre me río entre un suspiro. No estoy muy segura de qué digo, si fuese por mí me pasaría los días mencionándote.
Me cambiaste tanto que no me reconozco, perdí todos mis complejos cuando me miraste de aquella forma que tanto me gustaba y no los he vuelto a ver.
Sé que aunque no vuelva a verte, aunque no me pidas que vuelva a tu lado, aunque me case con otro, siempre serás el amor de mi vida. Y eso no lo cambio por nada del mundo. 
Mar Fresno

domingo, 23 de marzo de 2014

"¿Qué es poesía? Poesía eres tú"

Siempre que voy a escribir me pinto los labios. Puede que sea mi forma de inspiración, os parecerá una locura. Me pongo mi pintalabios favorito, ese que tengo de color rojo vivo. A mí me encanta, aunque nieguen que me quede bien, me da esa clase que no consigo alcanzar. Porque todo lo bueno lo tengo dentro, cuando intento sacarlo me sale mal, es todo culpa de mi boca, que no sabe hablar. Si no puede decir lo que siento, que esté bonita, ¿no?

Al menos sé escribir, y me encanta. Mejor expresarse escribiendo que no expresarse sin más, no me quejo.

Siempre que pienso en qué escribir, me toco el labio. Acabo con los dedos rojos, supongo que también quieren tener esa clase que no pueden alcanzar. Leo a tantos artistas, a tantos genios, que pienso que no debería perder ni un segundo. Debo trabajar y trabajar hasta que sea capaz de componer los poemas más increíbles que puedan salir de mí. Componer poemas, ese es mi sueño.
Y llevar a cabo la huelga gramatical, pero aún soy muy cobarde para eso.

Mar Fresno

miércoles, 19 de marzo de 2014

Te bailaré

Ayer me pillaron bailando mis sueños, no era ningún tango ni un vals siquiera. Era él.
Es pesimista, sí, pero luchador. Sabe lo que quiere aunque no sepa que lo sabe. Es el baile que improvisa su propia existencia. Es un baile tan espontáneo que la música se ve obligada a adaptarse a él. A mí me encanta bailarle. 
Hace de cada paso algo suyo y consigue que todo suene mejor de lo que verdaderamente es. Él es el baile, no el bailarín, por eso le gustaría poder bailar como hacen con él. Es prueba de que puedes saber sin hacer, a eso se dedica.
Mueven los brazos con su presencia y consigue que los corazones de los bailarines latan al mismo tiempo que el suyo, que su ritmo. Mueve sin moverse, porque inspira sin pensar.
Pero de tantos buenos, malos hay, y este chico también consigue que toda desgracia suene peor. Hace que las espinas parezcan más grandes que la flor. Puede dejarte sin argumentos, sin formas de cambiar su opinión. Puede hacerte llorar y puede hacerte caer.
Pone a prueba mi optimismo y por eso es mi baile favorito.
Mar Fresno

lunes, 10 de marzo de 2014

Ortografía consentida

Para mí no son un reto las faltas de ortografía, las he atrapado todas. Cuando era más pequeña, cuando escribía "haber" sin hache y con uve, ahí sí estaba bastante perdida. Saber cómo se escriben las palabras es digno de admiración.

Cada vez que me enfrento cara a cara con una palabra nueva, una palabra que no sé cómo se escribe, eso sí que es tortura. Hacia mí no, hacia la palabra. Se ve transformada y transformada mientras me dice a gritos cómo es. Yo no la escucho, aún no consigo comunicarme con las palabras, pero lo conseguiré. Escribiré una palabra y ella me dará las gracias, por darle una vida más. Creamos más palabras de las que destruimos, realmente somos los dioses de las palabras. Las dominamos, son nuestras y podemos hacer lo que queramos con ellas, nos deben su vida. La diferencia es que ellas nos hablan a nosotros, y nosotros no nos enteramos. 

Algunos genios sí se enteran cuando las palabras chillan, cuando exigen un cambio. Cuando están hartas de que las escriban mal y quieren cambiar solo para ser bien escritas siempre. Son unas lloricas. Entonces les dan permiso para que cambien, y cambian.
Nosotros seguimos queriendo huelga, no podemos encaprichar a las palabras. Al final la envidia hará que cambien todas. Aún faltan miembros para llevar a cabo una buena manifestación, quedan muchas plazas libres, ¡Ánimo! 

Mar Fresno 

sábado, 8 de marzo de 2014

Me encanta tu mirada, pero no me mires así.

Para mí lo eres todo, pero creo que va a ser mejor que te vayas. Me haces feliz, pero últimamente me cuesta sonreír. Te necesito a mi lado, pero no solo a mi lado, dame conversación al menos, ya sabes. Luego hablamos, que tengo asuntos pendientes.

Me han contado que me quieres, que no cambiarías ni un solo rincón de mi cuerpo y que harías lo que sea por entender todo lo que traigo en mis pensamientos. Dicen que te voy a tener, que vas a ser mío, dicen pero mienten. Porque no solo tus ojos tienen derecho a elegir. ¿Qué le pasó a tu cabeza? Esa que estaba hasta arriba de historias que contar. Parece que se va, que la pierdes, porque sabe lo que quiere tener, pero tú no quieres tenerlo, al menos no todavía.

Cambiaré, para estar contigo, para que podamos ser felices juntos. Bueno, realmente ya nos tocará ser felices algún día, ¿No? Dale tiempo, disfrutemos de nuestra presencia sin tener que tomar decisiones, por ahora. Parece que todo lo que haces lo haces pensando en el futuro. Cálmate, que todo llega, no pierdas el tiempo en preocuparte. Confía en mí, va a ser mejor. ¿Estás loca? ¿Qué haces confiando en mí? Sabes de sobra que no deberías, que solo te voy a hacer daño, no seas tonta.
Pero vamos a ver, parece que no lo entiendes. Yo puedo quererte, y te quiero, pero no me quieras, por favor. Es simple, pero espera, que si no me quieres te echo. Te echo de mi vida y no vuelves a entrar, de verdad te lo digo. Mira, yo te espero, pero continúa andando, no puedo seguir un ritmo tan lento. Intenta seguirme a mí al menos, que no muerdo.

Te quiero, pero odio cuando te pones así.

Deja de mezclar sentimientos de una vez.
"Odio cuando me haces reír y aún más cuando me haces llorar"
Mar Fresno

miércoles, 26 de febrero de 2014

Gramaticalmente hablando

¿Sabéis de aquellos a los que llaman rebeldes? Bueno, pues hay rebeldes por causas diferentes. Yo he decidido ser rebelde por mi propia causa, tal vez absurda o tal vez no. Lo llamaré Rebeldía Gramatical, necesitamos un cambio y debemos quejarnos.
Yo quiero ponerle tilde a "propia", en mi opinión quedaría más bonita y adornada. Hay que adornar algunas palabras para darles más vida, "propia" es una de ellas.
¿Sabéis cuándo hay que escribir "sino" junto o separado? Yo creo que "sino" no debería existir, sino que se debería escribir separado. Se convierte en una sola palabra, no debería tener el derecho a convertirse en una palabra. En este caso solo, porque da lugar a una palabra ligeramente desagradable.
Por último, exijo bajo mis derechos de Rebelde Gramatical que "solo" se pueda atildar. Nunca me queda claro si está solo o simplemente está. 
Habrá manifestación en cuanto consiga poner a unos cuantos a mi favor, id preparando los carteles.
No perdáis la esperanza de un mundo mejor, cuando "solo" vuelva a llevar tilde saldremos a celebrarlo.
Mar Fresno

miércoles, 19 de febrero de 2014

Mi canción favorita

¿Conocéis a alguna persona tan sincera y tan tuya que cuando hablas de ella parece que cantas?

Que suena la canción perfecta, la canción más bonita jamás compuesta. Es una canción cuya música componemos todos, cada uno le hace su propio fondo al canto. La gente sale a bailar cuando lo escucha, es inevitable y, si no se atreven a bailar, la soñarán hasta el amanecer. Yo confesaré que he bailado esa canción más que nadie. Ella también baila, a su manera. Los cantos llegan a sus oídos pero ella no se da por aludida. Baila su música, la del mundo que hay dentro de ella. Es libre y da libertad, es quien es por lo que un día le tocó ser. 

Es una canción, ella, una canción eterna, inmortal. Podríamos crearla con adjetivos, no hay reglas para componerla.

Alguien diferente, pero no porque tiene que serlo, sino porque lo es. Nadie la cambia. Una canción única, la canción inigualable.
Mar Fresno

martes, 18 de febrero de 2014

La libertad

"Tú te consideras un espíritu libre, un ser salvaje, y te asusta la idea de que alguien pueda meterte en una jaula. Pues ya estás en una jaula, tú misma la has construido y en ella seguirás vayas a donde vayas. Porque no importa a donde huyas, siempre acabarás tropezándote contigo misma."
La libertad es un cuarto enorme en el que se encuentran todas las puertas que te puedas imaginar. Tú escoges la que quieres, la que más te guste, la más bonita o la más grande. Pero ¡Ojo! Una vez dentro no vale volver atrás, eso le quita el propósito a la puerta. Al salir de ella dejas de ser dueño de tus propias decisiones. Antes de entrar, aceptas todo lo que trae consigo ese nuevo cuarto.
La libertad no significa estar desatado, se trata de encadenarse a esa elección que has tomado libremente. Y disfrutar de ella hasta el final de los tiempos.
La libertad de algunos será zanjada con la muerte y otros no serán libres hasta que mueran.
Mar Fresno 

miércoles, 12 de febrero de 2014

"Cuando besa tiembla el suelo"

Se acerca despacito a ella disfrutando de su olor, huele a esperanza y a infancia. Ella le mira cautivada, él se muere por dentro y ella, sintiéndose culpable, cierra los ojos. Pierden la noción del tiempo y olvidan todo cuanto les rodea.
Ella, tan pálida y tan pequeña, se apoya en la punta de los dedos del pie y se agarra a sus hombros. Tiemblan sus pestañas y una brisa seca sus labios rojos. Él se da prisa, con cariño y cuidado le acaricia la mejilla. Apoya su frente en la suya y mira cómo abre sus ojos verdes. Pronto levanta la barbilla y le roba su primer beso, aquel que ella guardaba por si caía en un sueño eterno. Pero en vez de salvarla, calló él, pero con ella, juntos.
Mar Fresno

jueves, 6 de febrero de 2014

Almas gemelas

Él esperaba todas las noches a que ella estuviese dormida para asegurarse de que soñaría con él. Por la mañana, ella se despertaba antes, se vestía y le despertaba quejándose de que era un dormilón y él sonreía. Desayunaban juntos, él despeinado y ella maquillada.
Decían que era una historia de amor, como cualquier otra. No sé por qué lo decían, pero era mentira. Eran almas gemelas. Tenían mil aventuras que vivir y tenían que empezarlas cuanto antes
Ella a veces se sentía insegura a su lado y él hacía todo lo posible para demostrar que nunca dejaría de quererla. Rompió todas sus viejas cartas de amor y le aseguró que era la mujer de sus sueños. Le regaló todas sus camisetas viejas y no le robó ningún beso, todos los tomaba prestados.
No compartían cafés, compartían helados, para reírse como si fuesen dos niños pequeños. Ella nunca quiso admitirlo, pero estaba tan enamorada que sabía que si un día se marchaba de su vida, no sería capaz de amar a nadie nunca más.

"Dos rojas lenguas de fuego
que a un mismo tronco enlazadas
se aproximan, y, al besarse,
forman una sola llama." 
Mar Fresno

miércoles, 29 de enero de 2014

"Sueña conmigo"

"¡Avariciosa! ¡Siempre robándome los sueños! ¿No te basta con robarme el corazón?"
No, nunca era suficiente, ansiaba más, mucho más.
Soñaba ser un poco más alta para poder robarle todos los besos que me callaba. Procuraba compartir todas sus alegrías para poder ser una mayor parte de ellas. Deseaba que llegase siempre a tiempo. Anhelaba conocer todos sus secretos, los malos y los buenos, grandes y pequeños. Requería que me cantase todas las canciones que valen la pena escuchar y también averiguar qué había tras sus ojitos tristes. Necesitaba hablarle a todas horas y oír su voz todos los días. Vestir su sudadera cuando hacía frío y si no era suficiente, un abrazo, con su barbilla clavada en mi cabeza.
Que creyese en un "nosotros", para siempre. Quería sus buenos días todas las mañanas y quería excusas para vernos, no para olvidarnos.
"Que mi almohada está llena de cuando no estabas, de canciones que nunca cantabas, de todo, de nada, de besos de esos que nunca me dabas."
Mar Fresno

miércoles, 15 de enero de 2014

Sabían que les faltaba algo

Algunas veces coincidían sus miradas. Solo duraba unos segundos, siempre se echaban atrás. Eran dos locos, locos solo por dentro, por lo demás dejaban entender que eran cuadriculados. Casi perfectos. Parecía que no tenían tiempo para intercambiar muchas miradas más y por eso nunca se acercaron. Ella soñaba con el día que sería capaz de decirle que se moría por conocer de cerca su mirada, temía que fuese demasiado tiempo. Él nunca lo supo, no se fijaba, pero estaba ansioso por tenerla entre sus brazos.

Nunca conoció sus labios, nunca ni por segundos. Acabaron por olvidarse y siguieron cada uno su camino, sin mirar atrás. 
Tal vez el destino tenía razón, había magia entre esas dos miradas. Nadie se dio cuenta antes. Ahí es donde entro yo en la historia. 
"Se separaron y tomaron caminos opuestos, pero olvidaron que el mundo era redondo."
Mar Fresno

miércoles, 8 de enero de 2014

Empezamos bien

Voy a saltar tan alto sobre mi cama que pueda rozar el cielo con la punta de los dedos. Correré cada vez más rápido hasta que me salgan alas. Voy a cometer todos los errores que pueda hasta que no me quede nada por aprender.
Algunas veces haré lo correcto y otras todo lo contrario. Me reiré de mis defectos hasta que desaparezcan todos mis complejos. No perderé ninguna batalla y daré tantos besos como metros robaría a la distancia.
Seré yo misma, hablaré y sonreiré, o tal vez no. Empezaré cada día con una nueva ideología hasta encontrar la mía. La apoyaré con todas mis fuerzas para demostrar que tengo algo por lo que luchar.
Me haré mil fotos cuando me sienta guapa para demostrar que yo misma es lo que mejor me queda. Vestiré del color que me apetezca y me pintaré los labios del rojo más vivo que encuentre.
Cada día será una nueva aventura, haré locuras sin pensarlas dos veces. Romperé todas las reglas habidas y se verán obligados a escribir nuevas. Y ¿Quién sabe? Tal vez encuentre al amor de mi vida.

Mar Fresno 

miércoles, 18 de diciembre de 2013

"Su fuerza me hace más fuerte"

Todas las noches iba a darle un beso, él saboreaba ese beso y preguntaba: "¿Es un beso de fresa, o es de limón?". Yo me reía a carcajadas y él me cogía, me subía a su cuello y me llevaba a mi cuarto.
Siempre quiso que viviera, me emocionara y aprendiera. Que supiera encontrar lo bueno de lo malo y apreciar todo lo que tengo.
Esto es para él, para el hombre que me hace reír poniendo sus caras, que aunque siempre se va de viaje nunca nos distanciamos. Él me ha visto crecer y me ha visto caer. Me ha animado y me ha dado algo por lo que luchar.
Os hablo del mejor hombre que muchos conocen, el que nunca tenía la culpa porque siempre hacía lo que era mejor para los demás. El hombre que me enseñó la importancia de ser buena persona y valorar lo que la gente hace por mí. Este hombre es capaz de estudiarse todo un temario de química para poder explicárselo a una pesada que sólo quiere ver la tele. Me prometió que en nuestra casa nunca pasaríamos hambre y no hay día que no pelee para cumplirlo. Me hizo ver que aunque no fuésemos ricos, éramos ricos en amor, que una familia unida, jamás será vencida.
Escribo para agradecerle todo en lo que me ha convertido, no sólo me ha dado su cara cuadrada, también me ha dado su positivismo y humildad. Se lo agradezco de todo corazón.
Feliz cumpleaños, Papá.

Mar Fresno

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Soy toda una apasionada

Ya he confesado mi gran pasión por la música, pero, no es justo para mis otras pasiones, creo que se sienten inferiores. Os confesaré alguna, las que quieren ser confesadas, las demás supongo que prefieren seguir siendo secretas. Ya sabéis lo que dicen de los vicios inconfesables.
Aunque en mi familia nadie se lo crea, me apasiona aprender y saber un poco de todo. Poder hablar sin miedo a equivocarme porque sé perfectamente lo que digo. En mi casa no se lo creen porque hay cosas que no aprendo porque, simplemente, no quiero. Mi padre aún quiere que aprenda las tablas de multiplicar. A mí, aunque parezca una locura, me parece una aventura no saber ciertas cosas. No saber las tablas de multiplicar, por ejemplo, hace de cada examen de matemáticas un mundo distinto al mío, porque por mucho que entre en él, nunca será mío. No sé si me entendéis, yo me he explicado. Lo que no explicaré es mi contradicción. 
Me apasionan también los abrazos, aunque normalmente me cueste darlos. Cuando los doy o me encuentro por sorpresa en uno me siento aceptada.
Os diría que me apasiona el chocolate, pero creo que simplemente me encanta. Lo que sí me apasiona es el olor de la montaña. Es algo que no puedo controlar, es superior a mí.
Volar es otra de mis pasiones, el problema es que no tengo alas. A pesar de eso, lo hago, os voy a contar cómo, no es ninguna metáfora o misterio. Vuelo cuando nado, cuando estoy dentro del agua. De pequeña solía imaginar que cuando tocaba el agua me convertía en sirena. También vuelo cuando corro cuesta abajo, cuando peino una montaña, no me han fallado las rodillas todavía. Bueno, hay otro momento en el que también vuelo, aunque me vais a llamar mentirosa porque os parecerá una metáfora. Vuelo cuando me besan, no cuando beso, cuando me besan. Hay veces que, en medio de un beso, sientes que te besan sin pensar cómo. Centran su atención en ese beso y en ti. Seré un poco egoísta pero esos besos no sé si los he dado, pero nunca habrá otra sensación que haga volar tan alto. 
Por último os confesaré que me apasiona escribir, quería que fuese inconfesable, pero este era uno de mis sueños. Ahora toca ir a por el siguiente, deseadme suerte. 

Mar Fresno

domingo, 8 de diciembre de 2013

"Como si esperarte fuese a hacer que vuelvas"

Tal vez me quedase vacía unas horas o unos días.
No supe ver más allá de ti, de nosotros. Y bueno, te echo de menos y más que nunca, más que todas las veces que te eché de menos. Pero de una forma muy distinta.
Con la cabeza bien alta y mi nueva sonrisa conquistaré, aprenderé, sufriré y amaré. Y tal vez hoy o tal vez mañana nos volvamos a cruzar, pero no voy a abrir mi paraguas por si llueve bajo las estrellas (aunque tampoco voy a vérmelas con el olvido). Hablé seriamente con el tiempo y me ofreció su compañía, hasta que un día llegó la libertad. Aquí sigue y con ella ahora (ni hoy, ni mañana, ni pasado) aprovecharé mi juventud. Me habré desatado de una cuerda, una historia y una esperanza pero, paso a paso, (tropiezo a tropiezo), guardaré bajo mi cama la caja donde guardo todos tus recuerdos.
Mar Fresno

jueves, 5 de diciembre de 2013

Mi música, mi mundo

Llamadme rara, pero si no fuese por la música estoy segura de que no sería la misma. Sería cualquier otra anónima sin sueños, ninguno. Ella es quién me anima cuando estoy triste, quien me acompaña cuando estoy sola y quien me aconseja hasta cuando no necesito consejos. Tengo que confesar, aunque suene bastante desesperada, que la música es mi mejor amiga.
Ella es jazz, con la que vuelo mientras doy vueltas y vueltas. 
Es flamenco, que me hace gozar de su pasión y mover las muñecas en busca de manzanas.
Se convierte en rock y consigue que mueva el pelo y sienta el latir de su emoción.
Es reggaetón, para darle gracia a la vida y poder mover el cuerpo como una sirena.
Me da rap y su poesía, para mover el cuello y vivir el día a día.
Un poco de pop, para animar las fiestas de mi cabeza y mover los brazos y las piernas.
Es country para darle emoción a mis pies y hacer mi alma un poquito más buena.
Canto, bailo, escucho y aprendo. Nadie me enseñó mejor a hacer esto. Me inspira, ella es quien me da todo lo que escribo y lo hago mientras me canta. En mi habitación, en la ducha, en el coche, en el parque, en las fiestas y en los bares. Y si se acaba la música, que me maten.
Mar Fresno 

sábado, 30 de noviembre de 2013

"El tiempo va pasando y nunca se va a detener"

Mirando atrás, he perdido la oportunidad de vivir más momentos con él. 
Eso es lo que he perdido, ni mi dignidad, ni mi locura, ni esos pantalones de pana que él tanto odiaba. 
Espero que ahora entienda que había veces que no quería besarle por si no lo hacía como si fuese la última vez. Que había otras veces que no dejaba que me hablase por si me decía algo que no quería oír. Que había tantas cosas que no quería darle porque sabía que muchas las iba a perder.

Sí, le di mi corazón y sus instrucciones. Las instrucciones las tiró y mi corazón lo perdió. Pero tarde o temprano alguien lo encontrará y me lo devolverá o, quién sabe, tal vez se lo quede para siempre.
Mar Fresno 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Entre risas y miradas, se nos escapó un beso

Guardo bien ese momento, me cogías de la mano con miedo a besarme.
Yo tenía miedo a que fuese pasajero, a que sólo me quisieses por lo que veías y no por lo que sentías. Miedo por todas esas lágrimas que podrías provocarme. Tanto miedo que, entre dos sonrisas, conociste mis labios. Tanto miedo que me enamoré en sólo un instante. Tanto miedo que me perdí en tu mirada y no encontré la salida. Tanto miedo que, aunque sabía que debía temerte, lo ignoré.
Lo ignoré por todo lo que nos daríamos y lo que compartiríamos. Por tener más primeros besos contigo, porque quería conocerte y sabía que me faltabas. Porque al contrario que nosotros, nuestro recuerdo será eterno.
"Siento que quiero hacer locuras y no hay locura más grande que quererte"
Mar Fresno

sábado, 23 de noviembre de 2013

¿Y todo eso para nada?

¿Cómo que "para nada"? No olvides todos los recuerdos, todos los momentos que vivirías mil veces, las risas, las caricias.
Pensé que no había hecho más que perder, pero me abrieron los ojos. Me hicieron ver que no había hecho más que ganar ¿Qué importa que estuviésemos destinados a olvidarnos? Si lo hubiese sabido antes sólo habría cambiado un par de promesas. 
Además, no habría tenido a nadie con quien resguardarme de la lluvia o alguien que me prestara su chaqueta si tenía frío. Alguien que se riera de mis tonterías o alguien que me hiciera sonreír casi sin intentarlo.
Aunque me cueste ordenar mis ideas sé perfectamente lo que digo:
Cada momento es único, hay que disfrutar del sabor que tiene cada uno de ellos porque nunca habrá uno igual. Nunca te arrepientas de nada y nunca pienses en volver atrás.
"Lo que nos hace felices no es el destino, sino el viaje."
Mar Fresno

martes, 19 de noviembre de 2013

"Tirarlo todo por la borda y después, que te tiren a ti"

Fue como un suspiro atrapado por el viento, un suspiro que quiere volver al calor de donde viene y mira atrás forzando las cejas y tragándose sus propias lágrimas. Así de rápido, así de fácil.
Porque cuando quieres a alguien, solo quieres que sea feliz, y si su felicidad se encuentra lejos de ti no hay más que hablar. Y yo esperé, esperé porque aún no me lo creía. No recuerdo un solo día en el que haya derramado más lágrimas, pero al final acabé por aceptarlo.
Una promesa sin cumplir, la misma para los dos y tal vez más grave al contrario. Aceptarlo sin más para evitar excusas. Sentí rabia y a la vez entendimiento, empezar flojo para acabar con todo y volar y disfrutar. Vivir, bailar, reír, gozar. Tal vez todo tenga un comienzo en la tragedia, aunque siendo sincera no tengo mucha fe en eso todavía. 
Acabar sin entender ni una palabra, con mil piezas que no encajan. Cantar, crecer, tropezar y levantar, sin encariñarse y mucho menos depender de nada ni de nadie.

Mar Fresno

lunes, 18 de noviembre de 2013

"Hicimos un pacto yo y tu sonrisa"

Desperté escuchando la canción de todas las mañanas. En cuanto pude me levanté, me abroché bien el sujetador, deshice mi coleta y salí impaciente a ver si ya estabas despierto. La suerte estaba de mi parte, nunca he conocido a un hombre que duerma tanto. Recordé el "mañana te toca a ti" y me puse los zapatos. Tan pronto como te vi salir me arreglé un poco el pelo. Lo guapo que estás al despertar y lo mareada que suelo estar por las mañanas no me ayudaron a no parecer una loca yendo hacia ti. Vi tus ojos verdes, verdes hasta a distancia, tu mirada seria se convirtió en una más juguetona cuando me viste. Un abrazo tuyo (más bien un apretón) vale más que mil besos, sobre todo por las mañanas. Te peiné un poco con los dedos y con una sonrisa te susurré "Buenos días, mañana te toca a ti".

Debiste sentirte como el rey del mundo al ver a una niña tan locamente enamorada de ti.

Mar Fresno 

sábado, 16 de noviembre de 2013

"Gracias por contagiarme de tu amor"

Recuerdo cuando me mordía la mejilla a traición, yo siempre me quejaba, pero me encantaba. A veces, cuando cogíamos caminos opuestos, se daba la vuelta y con una sonrisa me lanzaba un beso. Todavía guardo esos besos. 
Buscábamos sitios juntos donde nadie pudiese encontrarnos y nos tumbábamos, simplemente disfrutando, sin complejos ni temores. Nos hacíamos preguntas hasta quedarnos sin ideas y me llamaba tonta por no llamarme amor. 
Se reía de mí porque corría al cruzar la carretera y yo me reía de él porque le cambiaba la voz cuando fumaba. Me callaba con un beso cuando se ponía el semáforo en rojo y luego me pedía perdón. Salíamos a cenar por las noches y discutíamos por quién pagaría. Lo hacíamos todo juntos.
Estaba perdidamente enamorada y él, bueno, él de mí también, estoy segura.

Mar Fresno

viernes, 15 de noviembre de 2013

Soñaba con que bailásemos juntos

Siempre me decía que debía cantar con más gracia, con más alegría. Bueno, no me lo decía, de hecho nunca me dijo nada semejante pero no sé, lo insinuaba, creo. 
Y eso hice, día y noche, cantar como si mi canto bailara por su cuenta y tratar de acompañarlo con mi cuerpo, aunque eso era más complicado. Nunca bailamos juntos, nunca quiso, se le debía dar muy mal, supongo. Pero eso no me importaba, yo bailaba sola en mi cuarto e imaginaba que estaba con él, sin juicio. 
Pasé mi profesión a la ducha y me di cuenta de que sería mejor bailarina bajo el calor de la lluvia, él odiaba aunque cálida, la lluvia.

En cuanto se ponga a llover, en cuanto caigan gotas en mi ventana, saldré a buscarle bailando por las calles.

Por mi inconsciencia sabrá dónde encontrarme.
Mar Fresno

jueves, 14 de noviembre de 2013

Me faltas tú y la respiración

Comenzó con la esperanza de que todo volviese a ser como antes, querernos hasta olvidar todo lo demás y que se rían de nosotros, pasear por las calles de Madrid y descubrir nuevos rincones, que nos apaguen las luces al viajar en metro, vernos a solas o vernos acompañados, encerrarnos para hablar por teléfono y reírnos a carcajadas, hacernos trescientas fotos en doce días, contar nuestros secretos más profundos, hacer locuras y entrar en razón juntos, probar cosas nuevas e inventar un mundo entre túnel y túnel, beso y beso. Aprovechar los semáforos en rojo y descubrir sitios nuevos, cogidos de la mano, siempre de la mano, de la mano para no perdernos y de la mano para pertenecernos. 
Ser los protagonistas de la historia de amor más empalagosa escrita, lanzarme a tu cuello y que te tragues mi pelo. Soñar con viajar a Irlanda y espantar a todo hombre que quiera entrar en mi vida. No querer conquistar a nadie más, ser tu principal vicio inconfesable (que son los únicos que valen la pena). 
Despertar frente a tus ojos, caminar por el campo, ayudarnos, escapar de Madrid, beber, comer, jugar, ser nosotros mismos siempre y, sobre todo, hacernos sonreír. Querer vivir para siempre para no separarnos nunca, querer estar juntos a todas horas del día. Cocinar contigo, bañarme contigo, llevarte a cenar, ver la tele juntos, conducir contigo, tomar el sol contigo, tener una rutina contigo. "Porque las cosas realmente especiales son las que aún haciéndolas mil veces son tan maravillosas como la primera vez"Saber que eres el amor de mi vida, imaginar un futuro juntos y no querer cambiarlo por nada del mundo. 

Crear una familia y tomar juntos todas las decisiones que haya que tomar. Casarme con un hombre bajo un sombrero negro y tú casarte con una mujer bajo un velo blanco, sin el pelo recogido.
La esperanza de que volvieras a quererme cada día más, aunque pareciese imposible el día anterior. Nada más. No pedía nada más. 
Mar Fresno

miércoles, 13 de noviembre de 2013

"Ni la distancia ni el tiempo va a poder con nosotros"

Despierto y no te encuentro. Me paso los días añorando tu presencia, ansiando verte, eres lo mejor que tengo y no te tengo. Viajo para buscarte y te imagino cerca. No somos los únicos y tal vez tampoco los más fuertes, pero este tiempo pasará rápido. La distancia no nos separará.
Todos lo saben, saben que somos inseparables, se ríen de nosotros porque no nos comprenden. Otros nos envidian y muchos nos animan. Creo que mi búsqueda terminó, te tengo aunque no sea conmigo. Sé que es correspondido, lo nuestro será interminable, vivimos en un sueño. 
Nos complementamos aunque al mismo tiempo somos iguales, sentimos la necesidad el uno del otro. Siempre volveremos atrás, sin prisas hacia lo nuevo. Atrás para tenernos, soñar con regresar para no adelantarnos. También olvidar el presente y convertir el futuro en lo que solía ser. Sólo falta aprovechar nuestra carencia para hacer de cada minuto una hora hasta reconstruir el tiempo perdido. Pronto volveremos a mirarnos, hasta entonces seguiré despertando.
Mar Fresno 

martes, 12 de noviembre de 2013

No entiendo, no entienden

Empecé el día convencida de que todo era indiferente, nada me iba a cambiar. No hacía falta hundirme en mis pensamientos. Poco a poco me fui dando cuenta de mi turno de palabra. Nadie escuchará mi opinión y nadie tendrá en cuenta mis ideas. 
Me incomodan pocas cosas pero no me gusta incomodar y menos aún romper el silencio. Pensé en rendirme pero decidí seguir escuchando. Propuse y fui refutada, animé y fui pulverizada.
Me encantaría ser distinta, para gustar y ser tenida en cuenta. Decidir entre dejarlo todo a medias o derrumbarme ahí mismo. Las ganas de gritar me llenan de rabia y mis lágrimas invisibles se burlan de mí. Odio y tristeza, comprensión y desacuerdo. Soy así, no entiendo por qué es tan malo.

Estiro el cuello, miro al techo, cierro los ojos y abro la boca para gritar, pero no puedo. Tengo un nudo en la garganta que hace que me queme sin sentido. Siento la necesidad de salir corriendo de esta habitación. Habitación que sólo se enciende con su luz y trae momentos y risas que se empequeñecen con el paso del tiempo. Tiempo que se para para no ser disfrutado.
Mar Fresno 

lunes, 11 de noviembre de 2013

"Mi vida tiene sentido porque formas parte de ella"

Miro tus ojos difuminados y tu mirada confusa, me alejo para verla mejor e inconscientemente me sale una sonrisa acompañada de una risa desvanecida. No puedo contener mi alegría cuando estoy contigo. 
Sin palabras, no hacen falta, simplemente necesito estar a tu lado, tenerte entre mis brazos. Es sólo entonces cuando mi felicidad es indefinible. Nada falta, nada puede fallar, me resguardas y me proteges. Te susurro que te quiero porque es inevitable.
Doy prioridad a tus necesidades aunque siempre llegues tarde. Me miras con tu mirada de niño y me pregunto qué mirada debo estar poniendo yo. De loca, de loca seguro (loca por ti).
Vuelvo a tus labios que me prometen tanto y olvido inmediatamente mis inquietudes. No descanso porque siempre es la primera vez. Nos internamos en un mundo que no es de nadie más.
Quiero conocer cada milímetro de tu piel y aprenderme cada detalle de tu forma de ser. Crecemos y poco a poco vamos encajando. De lo que carezco, tú presumes y por eso a tu lado todo es perfecto.
Mar Fresno 

sábado, 9 de noviembre de 2013

Entre el amor y el odio

Aquí estamos, mirándonos, odiándonos y amándonos. Mi preocupación por él varía, preguntándole si todo va bien y olvidando la respuesta. Me gustaría adentrarme más allá de su mirada y averiguar lo que piensa, lo que busca. Despierta, abre los ojos y encuentra, pero deja de pensar y sólo busca formas de conseguir lo que no quiere. Me encanta saber que está conmigo y que me protegerá. Siento odio hacia el recuerdo y amor hacia él (aunque tal vez sea al revés). 
¿Qué hacer, qué ser? Recuerdo mi adiós y su despreocupación y encuentro su interés y falsa ilusión. No pide perdón pero sí muestra arrepentimiento hacia el pasado y rabia hacia hoy. Tengo distintas formas de pensar y me cuesta elegir la mejor ¿Cómo voy a olvidar? pero también ¿Cómo voy a no querer olvidar? No entiende como solía entender la vida, pero tampoco se entiende a sí mismo. El amor comienza cuando sientes que tus necesidades son tan importantes como las del otro al fin y al cabo.
No soy yo, ni es él, somos nosotros, estamos entre el amor y el odio.
Mar Fresno

viernes, 8 de noviembre de 2013

Nuestro barco se ha hundido

Llenamos nuestro barco de ignorancias, traiciones y engaños, por eso nuestro viaje acabó antes de lo previsto. Durante él, te ayudé, te aguanté y te ofrecí hasta el tiempo que no tenía. Tú tan solo me diste placeres y esperanzas que terminaron siendo juegos, trampas para hundir el navío y dejarme sola en medio del mar.

De aquella aventura sólo queda su recuerdo y del viaje todo lo demás, aunque no había hecho más que empezar. Es triste saber que podríamos haber llegado a nuestro destino si hubiésemos cargado más confianza, esperanza y amor. Luché para que no se hundiera en las tinieblas del mar, pero se necesitaban dos personas para mantenerlo en equilibrio.

Tal vez debí haber abandonado el viaje antes que tú (o tal vez no debí haber embarcado en primer lugar). De todos modos permanecerás en mi memoria siempre, mi vida no ha hecho más que empezar.

Mar Fresno 

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Navegando entre el dolor

Navego en el barco de lo que es, siendo mi pensamiento lo que fue. La lluvia de mis pesares revuelve el mar bajo mis pies, mar de palabras, sentimientos y angustias, mar de placeres y risas. Las olas de mi soledad me desafían, sus burlas me empequeñecen recordándome lo que pudo ser.

Poco a poco me rindo, dejo de luchar contra las tinieblas para hundirme en un mar de tristeza. ¿Es este el final? Peleo hasta recordar lo que me esperaría mañana; tu ignorancia y tus quejas, tus excusas y tus rencores. ¿Debería seguir luchando?

Esta es mi primera entrada, escribo porque me gusta, no por gustar. Espero mejorar día a día mi escritura (que no mi letra, que no tiene remedio) y que os podáis identificar con lo que narro. Mi cabeza está hecha un lío, pero intentaré ordenar mejor mis sentimientos. 
Mar Fresno